Santiago de Cuba, 28 de Junio de 2017
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Niño leyendo

Memorias de la pasada Feria Internacional del Libro de La Habana

RESEÑAS

Memorias de la pasada Feria Internacional del Libro de La Habana

Presentación del libro Del tráfico a la libertad. El caso de la fragata “Dos hermanas” 

“Cuando Aisnara y María de los Ángeles me pidieron que me leyera Del tráfico a la libertad… mis reparos no estaban en el género, sino en el hecho de que tuve que leérmelo en PDF, y tiene 400 páginas, lo cual no es nada gracioso. Pero de todas maneras debo confesar, que lo que parecía ser una tarea muy ardua no lo fue por la computadora. Realmente yo me leí el PDF como si fuera un libro, y con el mismo agrado. Lo que me dificultó la tarea es culpa neta de las autoras, porque yo pretendí que era de la editorial pero después entendí que no, que era de las autoras que, historiadoras al fin, querían una cosa muy contradictoria, es decir, hacer un libro que se pudiera leer como una novela, pero al mismo tiempo  conservar su prestigio de historiadoras, y entonces pusieron en notas, no sólo lo que normalmente va en notas en un libro de historia, que son las fuentes y las aclaraciones de ese tipo, ellas pusieron en notas todo lo que, digamos, eran los chismes sabrosos del libro y que les parecía que si lo ponían en el texto, tal vez  iba a parecer poco serio. Eso hace que cuando uno se lea el libro, cuando encuentra un numerito, uno busca la nota urgentemente.  Entonces uno se lee dos páginas (porque hay notas  de dos páginas) de una historia muy interesante que complementa la que estaba leyendo, que es una historia en sí misma. Ahí hay cosas que son una novelita así, condensadas y cuando uno llega al final, y cruza la página descubre que tiene que virar para atrás las dos páginas anteriores para volver a leer donde se quedó en el texto, donde estaba el numerito y poder empatar entonces lo que el texto iba a decir. Eso yo no se los perdono. (Risas)
Vengo a decirles que incluso así valió la pena leerse el libro, porque realmente viene siendo algo así como un rompecabezas,  o sea, uno empieza a leer, y mira para atrás, lo cual también desautomatiza la lectura. Pero seriamente yo estoy encantada con el libro, espero que alguien con inteligencia suficiente haga una película con él, porque realmente es una película. Pero lo que más me gusta de él, es que precisamente Aisnara y María de los Ángeles lo han enfrentado exactamente como lo que es, es decir, la reconstrucción de vidas de personas, no la reconstrucción de hechos históricos, porque con mucha frecuencia estos libros, de historia quiero decir, se atienen demasiado al hecho y muy poco a la persona, y uno termina leyéndose unos tratados aburridos donde se entera de una serie de informaciones pero uno no siente vida, uno no se comunica con esos personajes. Bueno, aquí estamos en presencia del caso absolutamente contrario. Aquí uno termina sintiéndose muy identificado con determinados personajes, abominando a otros, horrorizado, divertido y sobre todo muy admirado de la manera en que pudo funcionar un juicio,  porque al final el libro es la historia de un juicio, un litigio, para decirlo con más propiedad, de un litigio que sorpresivamente, es un litigio que nosotros sentimos actual. Porque digamos a mí por lo menos que no soy historiadora, que leo historia pero que nunca me encontré con un libro de este tipo, jamás se me hubiera ocurrido que un corsario francés, que interceptara un barco negrero inglés -en mi cabeza Inglaterra era abolicionista, claro que el abolicionismo en Inglaterra empezó después, en el momento en que empieza el libro que es 1795, Inglaterra tenía una compañía negrera con representantes en Alemania, es decir, las multinacionales, ¿verdad? que tienen representante así- que venía con un cargamento de negros para  Cuba, así, sin más, le metiera mano. Recuerden 1795, Revolución francesa, Francia está enemistada con Inglaterra, y además declaración de los derechos humanos, en fin toda esta situación. Bueno, pues el corsario traía tres buques a la saga, había capturado tres buques más, ustedes se imaginan, una caravanita, el barco del pirata francés y atrás los otros tres que había capturado. Entonces este cuarto buque que captura está lleno de negros, encadenados, y el hombre no sabe que hacer porque lógicamente esa no es una carga cualquiera, esa es una carga que él se lleva para la Florida. Francia había abolido la esclavitud, por lo tanto no podían tener esclavos, pero además no es una carga que se pudiera transportar y deshacer fácilmente y ¿qué hacen? Le dicen al mismo capitán inglés que los rescate. Pero el capitán inglés dice que no, qué de dónde, si esos esclavos son de su compañía y resulta que hay un par de catalanes que venían en otro de los barcos capturados que deciden rescatar ellos y compran más esclavos en un proceso que no les voy a explicar, hay que leerse el libro, venden los esclavos en La Habana y entonces la compañía negrera impugna y monta el litigio y hay que ver, son dieciocho años de litigio. Digamos, esa primera parte es interesante, pero la parte más interesante empieza después, porque al cabo de esos dieciocho años el rey de España, Fernando VII decide que efectivamente los esclavos deben ser libres porque el corsario era francés y hay que empezar a buscar a esos esclavos. Se han muerto, los han vendido los dueños primeros a otros dueños, hay esclavos que no aparecen ni como vendidos, ni como nada, y todo eso está reconstruído en el libro por sus autoras, está reconstruido el litigio, ellas lo reconstruyeron y lo mejor viene en los capítulos finales del libro, porque los amos, por supuesto, no tenían ningún deseo de que les quitaran los esclavos y los pusieran libres, porque perdían el dinero que habían pagado por ellos. Pero los esclavos si tenían muchas ganas de liberarse.
Y entonces el libro documenta algo que a una persona promedio le resulta extraordinario y es que los esclavos empiezan a pleitear ellos, o sea, ellos empiezan a demandar porque ellos pertenecen a ese cargamento y a tratar de probar que son de ese campamento y por tanto deben ser puestos en libertad. Y por supuesto hacen falta abogados, presentan testigos, es decir, el litigio es muy actual para nosotros es perfectamente comprensible, es el lenguaje que pudiéramos entender nosotros, de hecho, a veces conmueve leer algunos de estos alegatos de esclavo. Yo lo repito, el libro es realmente apasionante, presenta una historia que ameritaría haber sido contada en una novela, lamentablemente ya no lo podemos hacer los novelistas, y que debiera además, repito, hacerse una película. Si no se hiciera la película del libro  -porque esa es complicada, ustedes se imaginarán, barcos en altamar, corsarios capturándolos, esa es una película que requiere mucha plata- hay una película que es mucho más fácil de hacer dentro del mismo libro que es la película de una esclava que no venía en el cargamento, pero que se entera de cómo es la cosa y   logra “probar” que ella era de ese cargamento y consigue su libertad y la de sus hijos. No importa que se los diga porque lo interesante del caso es leer cómo lo hace. Entonces realmente esa sería una peliculita mucho más fácil de hacer. Nada más que requeriría de La Habana colonial, el contexto cultural, pero realmente es tremendamente apasionante, sobre todo porque uno está acostumbrado a ver al esclavo como el tipo al que lo ponían en el cepo, le daban latigazos, que no podía hacer nada, uno no se imagina que esas personas podían elaborar, argumentaciones, podían hacer reclamaciones, podían, digamos defender su derecho en la medida en que podían hacerlo, y el libro ilustra mucho no sólo sobre esto sino también sobre las diferentes razones que podían impedir que abogados, políticos, funcionarios, imposibilitaran que se cumpliera la orden del rey. El libro tiene una gran riqueza de información. Tiene también, digamos, licencias narrativas, es decir, han recreado narrativamente los hechos, lo cual no quiere decir que no estén sustentados en una investigación muy rigurosa y profunda y en los casos en que especulan, lo dicen, o sea, en su calidad de investigación no se le puede señalar nada al libro. Yo realmente lo disfruté mucho. Les agradezco a ellas a pesar de todo que me hayan hecho leerlo así, en PDF. Y realmente creo que es un libro que debiera trascender el ámbito de los estudiosos de historia. Creo, y lamentablemente no creo que los mecanismos de promoción que tenemos nos permitan hacerlo mucho, pero es un libro para que los jóvenes sobre todo, estudiantes de cualquier carrera,  lo lean, porque es ver el mundo colonial de otra manera. Y desgraciadamente nosotros tenemos estereotipos de todo, de la colonia, de la república, de la revolución, pero bueno, este libro ayuda a romper muchos de esos estereotipos. Aisnara y María de los Ángeles ya tienen una amplia trayectoria investigando en la microhistoria de la esclavitud, que es realmente un tema apasionante y un mérito muy importante, porque yo siento que nos ayudan a percibir el aporte del componente africano en nuestra cultura de una manera que va más allá de la música, del folclore, de lo que siempre se dice de la cultura africana, porque nos están presentando a los esclavos como personas que ya vienen desde África con una organización, con una capacidad de vincularse, de apoyarse, de hacer, de trazar estrategias para defenderse, para sobrevivir, y en ese sentido el libro es magnífico.

Aida Bahr Valcárcel
1970

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2014